Esta lloviendo a cantaros, el cielo pintado todo unicolor de ese gris que usamos como sinónimo de monotonía, todo en un simple silencio, tan simple que es tan difícil de conseguir en estos días!! El único ruido que podía escuchar era el de cada gota chocando con el indestructible pavimento, de repente cuando fijo la mirada nuevamente en el espectacular paisaje veo dos pajaros negros a no mucha distancia volando con su mayor naturalidad posible, como me encantaría ser uno de ellos, desplazarme sintiendo viento y lluvia sobre mi pequeño pico, sin importar a donde! Transportense conmigo a este increíble lugar, con una temperatura muy agradable, un frescura de un poco menos que un refrigerador que llega con pequeños soplos que solo sienten aquellos que lo esperan, un cielo monótono, lleno de palabras a su alrededor que tapan el Avila perfectamente, la sinfonía de la naturaleza que se mueve a su propio compás, siendo la mas exitosa entre tanta competencia, la tranquilidad inmutable que aclaman los soldados y de la que se quejan los ignorantes, tranquilidad oh dulce tranquilidad! Las hojas de los arboles que no se cansan de bailar a la sinfonía improvisada que aumenta poco a poco su intensidad.